Marruecos es un país fascinante que ofrece un amplísimo abanico de opciones para todo aquel que decide visitarlo. En mi primer viaje al país africano incluí en el itinerario la excursión a uno de los sitios más emblemáticos del Medio Atlas: las Cascadas de Ouzoud, consideradas las más altas y bellas del país y del norte de África. Evidentemente, con esta carta de presentación, no pude resistir la tentación de apresurarme a su encuentro.

SONY DSC

20151004_134800

¿Cómo ir a las Cascadas de Ouzoud?

La visita la hice a través de la agencia Viajes Marrakech por tiempo, comodidad y por la calidad del servicio que ofrecen. También es posible hacerla en autobús desde Marrakech pero es bastante engorroso ya que, aunque son únicamente 150 Km que separan la ciudad de las cascadas, el camino se hace bastante largo. Con la excursión privada fueron casi 3 horas, así que no me quiero ni imaginar en cuánto tiempo habría llegado en transporte público.

Mercado bereber que entramos en el camino.

Debo decir, por otra parte, que el viaje ya solo valió la pena por la compañía de nuestro súper chófer, Tarik, quien nos lo hizo pasar de lujo por su gran elocuencia y, sobre todo, por el magnífico contenido de su MP3. Vivíamos en un estado de expectación constante cada vez que se acababa una canción porque no sabíamos con qué tipo de melodía nos iba a sorprender. Ese día, porque hubo más viajes con Tarik, me regaló un concierto casi entero de Eric Clapton. ¡Qué más se puede pedir!

Las Cascadas…

Con una altura de 110 mts las Cascadas de Ouzoud se elevan desde lo alto del pequeño pueblo de Tanaghemeit, convirtiéndose así en los saltos de agua más grandes del norte de África.

20151004_123834

El recorrido, lo hicimos de arriba hacia abajo. Nos detuvimos en la cima de las cascadas, muy cerquita de donde inicia la caída. Ahí, donde se escucha en primer plano el rugir del agua. Luego, iniciamos el descenso serpenteando por un camino de tierra lleno de vegetación, particularmente de olivares ancestrales. En algunos de ellos se puede apreciar los diferentes estratos geológicos por los que ha atravesado la zona. Incluso pudimos apreciar los cortes estratigráficos en los que sobresalían lo que el guía definía como estalagmitas y estalactitas pero que, a nuestro juicio inexperto, parecían una especie de raíces fosilizadas.

Seguimos bajando mientras el guía nos explicaba que esta zona era ocupada mayormente por la comunidad bereber y los comercios que veríamos en el camino pertenecían también a este pueblo.

20151004_130558

20151004_131241

Luego paramos en una especie de cafetería en medio de la naturaleza y con una vista super privilegiada nos sentamos a disfrutar del panorama. Hicimos las fotos respectivas, nos hidratamos y seguimos la marcha hasta el punto más meridional de las cascadas. Una vez allí, nos encontramos con numerosos grupos de turistas: algunos montaban barcas que cruzan de un punto a otro ofreciendo también a los entusiastas visitantes acercarlos lo más posible a la garganta de las cascadas.

En mi opinión, el paseo en bote es un poco trampa para turistas pues ni atravesar esta zona es complicado, ni la caída es lo suficientemente caudalosa como para resultar impresionado. Pero como siempre digo: para gustos los colores y para eso están las opciones, para cada quien las tome o no.

20151004_131832

Seguidamente, nos dispusimos a comer en un restaurante que estaba situado estratégicamente frente a las cascadas. El menú que nos ofrecieron era cerrado, cosa que no nos agradó mucho, además de que el precio nos lo dieron directamente en euros y no en dirham. Total: 9 € por persona.

SONY DSC

La subida la hicimos por otra parte. Atravesamos diferentes puestos que ofrecían productos típicos de la zona, pero lo que me gustó más fue poder entrar en contacto con los macacos que se encuentran pululando por los árboles que envuelven las cascadas. Como es de esperarse, están más que acostumbrados a los turistas y se acercan cuando se les ofrece algo de comer. Nuestro guía les daba frutos secos. Y a mí, honestamente, me encantó tener a los monos tan cerquita, con las patitas en nuestros hombros y  cabezas.

Desde este ángulo, aún teníamos una muy buena visual de la caída de agua y ya casi cuando estábamos de salida, pudimos disfrutar de ella con el arco iris suspendido en la parte central. ¡Todo un espectáculo!

Después de un recorrido que con comida y paradas varias duró unas dos o tres horas, nos dispusimos a volver al coche donde nuestro elocuente chófer nos esperaba.

¿Vale la pena la visita a las Cascadas de Ouzoud?

Depende de cómo interpretes lo que vas a ver. En mi caso, viniendo del país donde se encuentra el salto de agua más alto del mundo con casi 1 Km de longitud, impresionarme como tal, pues no. Pero si entro en contexto y entiendo que con sus modestos 110 metros son las cascadas más altas del norte de África; que la zona no solo de Ouzoud sino de los pueblos aledaños cuenta con una gran relevancia geológica y arqueológica pues hay yacimientos que concentran huellas de dinosarios, petroglifos y cuevas rupestres, y que son un enclave en el que la cultura bereber ha dejado y sigue dejando su impronta, pues claro que me merece la pena.

Así que si eres de los que no quieres perderte de la naturaleza y la historia de esta zona del Atlas Medio, no dejes de visitar las Cascadas de Ouzoud.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: